¿Cómo enseñar a leer a niños con TEA?
Para realizar esta entrada del blog, he decidido enfocarme en un desafío didáctico dentro de la educación especial, concretamente en cómo enseñar a leer a niños con TEA. Pero antes de dar unas pautas de cómo enseñar a un niño TEA a leer, hay que tener en cuenta que muchos no saben hablar, por lo que hay que atrasarnos un par de pasos para poder llegar a nuestro fin.
Para empezar, el alumno debe sentirse cómodo en el aula, es por ello que se suele emplear la estructuración y la anticipación. Esto quiere decir que hay que conseguir una dinámica que se repita todo el tiempo, que sea conocida, predecible, sin interferencias, y englobando a entornos, personas, actividades, etc. (estructuración); y en el caso de que se realice algo que se salga de su rutina, se debe anticipar y, si es necesario, ofrecer alternativas (anticipación). Además, otra forma de ayudar a los niños con TEA muy conocida y eficaz, demostrado científicamente, es el método Teacch, el cual consiste en estructurar el ambiente y las actividades, de modo que sean comprensibles para el sujeto, basándose en:
- Fijación de una estructura física, es decir, su mesa, su silla, el espacio del aula, los pasillos, etc.
- Organizar y comunicar la secuencia de eventos del día.
- Optimizar las tareas individuales a través de medios visuales; y secuenciarlas.
- Utilizar intereses y puntos fuertes dentro de la secuencia.
Al igual que para enseñarles a comunicarse, emplear estos apoyos visuales puede resultar muy eficaz para desarrollar sus habilidades de lectura. Para ello, se utilizarían pictogramas y tarjetas visuales, con el fin de asociar palabras con imágenes para ayudar a comprender su significado; letras tridimensionales o con texturas, para manipularlas y relacionarlas con su sonido; o historias simples con imágenes para enseñar habilidades de lectura en contextos que sean significativos para ellos.
Es importante que la enseñanza de la lectura para niños con TEA sea gradual y adaptada a su nivel y habilidad. Para ello, hay que realizar una evaluación inicial para conocer el nivel de reconocimiento de letras y palabras del niño, que permitirá diseñar un plan de intervención que se ajuste a sus necesidades. Después, se comenzará una progresión gradual, con letras y palabras simples, pasando poco a poco a combinaciones más complejas.
El uso de tecnología puede ser un aliado poderoso en la enseñanza de la lectura para niños con TEA, empleando, por ejemplo, aplicaciones interactivas, diseñadas específicamente para el aprendizaje de la lectura que utilizan refuerzos visuales, auditivos y táctiles; programas de lectura asistida, que permita escuchar la lectura en voz alta mientras el niño sigue el texto visualmente; o pantallas táctiles o tablets, que permiten a los niños interactuar de manera activa con el contenido, lo que puede ser útil para desarrollar habilidades fonéticas y de decodificación.




Me ha gustado mucho el contenido de este blog. Nunca me había parado a pensar en este tema y me ha parecido muy curioso.
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